Tailandia es un país que, si algo ha sabido hacer, ha sido sacarse partido, turísticamente hablando. Pasan las décadas, las tendencias, las nuevas aperturas de destinos insólitos y ahí sigue Tailandia, “el país de las sonrisas”, siendo un destino top para lunas de miel.
Le invitamos a adentrarse en la tradición espiritual de este país que reúne montañas, valles, ríos y playas paradisíacas, sin olvidar su exótica y sofisticada gastronomía. Un dato ratifica lo anterior: hace años que la industria del turismo de lujo hizo su aparición en Tailandia dada la belleza de su patrimonio cultural y natural, abrazado por la calidez de su gente, convirtiéndose así en destino pionero.
BANGKOK
Esto se nota nada más aterrizar en la vibrante Bangkok, capital asiática por excelencia pese a las muchas competidoras que tratan de arrebatarle el título. Bangkok es ritmo frenético, es vida en la calle y efervescente movimiento.
Durante más de 145 años, los viajeros han seguido el río Chao Phraya para alojarse en el famoso Mandarin Oriental, Bangkok. Sin duda, el hotel que mejor transmite la esencia de la capital del país de las sonrisas: un icono de 5 estrellas convertido en un remanso de paz a orillas del río.
Después de un día agotador en la ciudad, nada mejor que permitirse un descanso en su famoso spa, reconocido y galardonado con multitud de premios.
EL NORTE DE TAILANDIA
Tras unos días viviendo la capital intensamente, proponemos un corto vuelo a la capital de la región norte, Chiang Mai. En el Valle de Mae Sa se halla una de las regiones más hermosas de Tailandia, con las montañas más altas del país como telón de fondo y siglos de tradición preservada, con esmero, por sus habitantes.
Aquí encontramos uno de esos resorts que permiten entender que el lujo asiático no solo concibe dorados palacios, sino también rincones de exquisitez para los cinco sentidos.
Se trata del Four Seasons Resort Chiang Mai, un complejo de aquellos que nos dejan sin palabras, con el paisaje y las vistas como componente principal. Rodeado de bosques tropicales, templos escondidos y campo de arroz, nos ofrece una sensación tan especial que nos hace desconectar de nuestra vida cotidiana.
Después de esta experiencia extrasensorial, nos trasladamos a Chiang Rai, ciudad de gran contenido cultural, con su templo blanco, una de las máximas expresiones artísticas del país. No deje pasar la oportunidad de descubrir aldeas y templos mientras navega por el río Mekong.
En esta etapa, encontramos uno de los resorts más fascinantes del país de las sonrisas, el Four Seasons Tented Camp Golden Triangle. Un lujoso campamento que proporciona una experiencia en toda regla: convivir con elefantes, visitar selvas de bambú, descubrir senderos extraordinarios y relajarse en las lujosas tiendas de campaña.
LA ISLA DE KOH YAO NOI
Como punto final, no se concibe una luna de miel sin unos días de descanso en una playa paradisíaca. Concretamente, apostamos por el Six Senses Yao Noi.
Situado en una pequeña isla en la bahía de Phang Nga, la zona es famosa por su belleza natural, especialmente por sus montañas de isla de piedra caliza en el mar, que ofrecen vistas idílicas desde el complejo y algunas excursiones estupendas para aquellos que quieran explorar la zona por tierra o por mar.
Le desafiamos a que no se enamore del ambiente relajado y tranquilo. Las encantadoras villas están ubicadas en el borde del acantilado para mostrar las increíbles vistas y cada una cuenta con su propia piscina y mayordomo, lo que garantiza la máxima privacidad y un servicio de primera clase.